El Calentador de Inmersión

Es el alma del radiador, su caldera calienta el fluido y el fluido calienta el aluminio. El Calentador de Inmersión, encerrado en una cáscara inoxidable de 2/10º de milímetro, es alimentado con energía eléctrica monofásica por medio de una simple toma de corriente doméstica de máximo diez amperes.

La tecnología del Calentador de Inmersión permite acumular el calor con un consumo mínimo de energía eléctrica y restituirlo en proporciones más que agradables después de la pérdida debida a la superficie de intercambio térmico (ocho minutos de consumo por veinticuatro minutos de calor restituido) - según una prueba efectuada con un 2000 Watios Technofont.
Un fusible térmico interviene en caso de funcionamiento anormal.
Para más seguridad el calentador de inmersión está en normativa clase 2 (doble protección).